martes, 22 de mayo de 2018

Hoy amigo Haroldo, hace una punta de años que te llevaron los vigilantes de la época, sin saber que cumplían un ritual que vos ya habías escrito.
Oreste Antonelli, preso y torturado. Oreste Antonelli preso, torturado y amigo de esa parte del carcelero que aún no estaba idiotizada, que aún no estaba rendida. Ese brote nuevo en el fondo de la historia del milico que Oreste preso, torturado, supo escuchar.
Claro que Oreste sos vos Haroldo. Y tuya es esa magia antigua de agarrar las historias con las palabras y contarlas otra vez. No para escaparte, no, sino para ver más hondo en las personas y en la cosas, en las historias. Y encontrar esa luz que las habita.
Esa magia que hace que en el gris de esta mañana de otoño, con el río quieto como un león dormido y los álamos bailando un sudeste incipiente, vos estés, magia pura, en la luz que viene de río abierto y  enciende los álamos desde arriba. En la pena y la alegría que sube desde el brazo cuando se engancha en la línea  el primer dorado. En la soledad y la promesa de lo abierto del río. En los ojos de mi compañero perro. En fin: que estés tan vivo y presente en cada cosa en esta vida en las islas, mirando, escuchando y volviendo a contar las historias pero más ciertas, más hondas, más vivas.

jueves, 14 de diciembre de 2017


salgamos al camino
¿a cuál?
al camino
hay muchos caminos   innumerables
ninguno conduce a ninguna parte
los caminos son los rastros que dejaron, casi sin darse cuenta, los que por ellos han pasado
los que al andar los han abierto
siempre buscando otra cosa
siempre queriendo llegar
¿a dónde?
a cualquier lugar
pero otro    
otro

los caminos son estelas aún visibles de barcos que cruzan el mar
¿cuánto tarda una estela en borrarse?
segundos, minutos, años, da igual
un parpadeo
da igual, menos que un parpadeo

toda huella se borra y queda el mar
nos queda todo el azul del mar
el pecho encendido y
el cuerpo liviano
y echamos a andar
un paso atrás del otro
un paso y uno más
haciendo nuestro camino
el que sea
es igual, no existe
salgamos al camino y sepamos esto:
el camino no existe
no importa
en cualquier momento saltamos a un costado y cortamos a campo traviesa
o el camino se desvía y gira abruptamente
o la corriente cambia y el río nos arrastra en otra dirección
no es importante
es igual
porque no hay camino
sólo hay el caminar
el pecho encendido y el cuerpo liviano
vayamos cantando que no hay camino
vayamos cantando que no hay llegar
nosotros somos el camino
lo llevamos dentro como un hilo enrollado en un ovillo
y lo vamos desplegando al caminar,
la estela de un barco

salgamos al camino
a cualquiera
al nuestro
y cantemos que el azul del mar
cantemos que en cada paso
está la fiesta de bienvenida

martes, 5 de diciembre de 2017

bienvenido este desasosiego de río
es casi luna llena
el sudeste sopla y sopla
y con el agua se viene esto
       esto con lo que no sé qué hacer
bienvenido a esto

esto que es como un desamparo
esto que es como un no saber
esto que es como una ausencia

el sudeste sopla
el agua sube
y algo me va lavando
            el agua
me va lavando         dentro

¿de dónde saca el agua esta tierra?
¿de dónde saca el agua esta tierra que deposita suave en cada marea?
¿de dónde saca el agua esta tierra que crece el mundo en cada marea?

¿será esta tierra la sustancia que el agua me saca en cada marea?
¿será esta tierra lo que me aliviana en cada marea?

¿será que  en cada marea,
el agua me aliviana de tierra
para que el mundo sea más entero?

miércoles, 29 de noviembre de 2017

el día es un río
un río abierto y solo
en el río hay un camino
uno sólo
y conduce al día
y es el día

miércoles, 18 de octubre de 2017

vemos la espalda del otro alejarse
y entendemos que no entendendimos
y aunque llamemos
y demos o pidamos explicaciones
sabemos que no nos entendemos
al ver la espalda del otro alejarse otra vez
y sentir esa ausencia en la boca
esa ausencia inasible con palabras

y quedamos solos y pensativos
y sospechamos que, quizás
haya un entenderse sin palabras
y aún más: sin razones
y aún más: sin entenderse

sábado, 2 de septiembre de 2017

hilos de araña
unen cada cosa con otra
   y otra con otra
hasta donde se pierde la vista

-hilos de araña en regiones
que no vemos
    que intuimos-

una tela de araña sosteniéndonos
partículas de polvo en el aire
una danza en el espacio
  y el tiempo un ritmo nuevo

hay que cerrar los ojos para verlo
      nuestros caminos, iteraciones
hay que rociar la tela
con otros ojos
y ser red

sábado, 12 de agosto de 2017

si ampliamos la mirada
desde este yo aislado y suficiente
hacia una red que nos atraviesa
un sinnúmero de hilos que nos tejen
hasta que nada está hecho con lo propio
ni siquiera esa voz que insiste e insiste
en ser tan aislada y suficiente

si ampliamos la mirada
y entra en el cuadro
este entramado
este gran organismo vivo
me pregunto
¿de dónde este preguntar,
está mirada,
                la conciencia?

quizás seamos un ojo
una terminal nerviosa
una parte de este animal inabarcable
que ve
que siente
                 con un sinnúmero de ojos